Capítulo 9
Junsu llegó con
Changmin cuando Jaejoong terminaba de alistar su valija en el comedor. Lo
ayudaron a repasar la lista mental de objetos que se llevaría y luego lo acompañaron
hasta el puerto.
Allí debió
completar unos formularios y adosarlos a la valija antes de dársela al
encargado de llevarla a destino. Se despidió de los suyos y casi se le escapó
una lágrima. Estaba nervioso, nunca había viajado.
— ¡Adiós! —lo
saludó Changmin agitando la manita. Jaejoong respondió del mismo modo, pero
pronto giró sobre los talones para no mirarlo mientras se escurría una lágrima.
Entre una cosa
y otra, se había pasado una hora. Mientras abordaba, le temblaban las piernas
de miedo, pero a la vez de excitación. Presentía que esa sería una de las experiencias
más enriquecedoras de su vida.
El barco era
enorme, ni bien lo vio se acordó del Titanic. Claro, el Paradise
lucía
mucho más moderno, pero la película de Leonardo Di Caprio era lo más cerca que había
estado alguna vez de un barco como ese.
El Paradise
era
un gigante blanco de porte soberbio y diseño extraordinario. Tenía ocho
cubiertas públicas y capacidad para dos mil pasajeros. Jaejoong se sentía
minúsculo al lado de su tamaño y majestuosidad, tanto que se impresionó.