Capítulo 7
Parte de él quería huir. Correr. Escapar.
Volver a su pastelería a donde pertenecía. Jaejoong bajó su bolso de gimnasio y
aceró sus nervios.
Nada de correr. Nada de pánico. Podía
hacer esto.
Yunho. Él llenaba la habitación con su
poderosa presencia mientras cuidadosamente ponía la caja de pastelitos en un
lugar protegido. Una vez que estuvo satisfecho con eso, cruzo la alfombra.
Este era su dominio, su mundo. Estaba tan
a gusto aquí como lo había estado irrumpiendo en la recepción de la boda y
derribando al ladrón de autos con un cuchillo.