Capítulo 31
¿Dónde estaba
el pequeño repostero? Yunho había visto su auto en el camino de entrada. ¿Qué
demonios estaba Jaejoong haciendo aquí? Dejando caer su bolsa de gimnasio en el
suelo, no lo vio en la cocina ni en la sala de estar. Oh, mierda, ¿y si estaba
en su dormitorio empaquetando la ropa que tenía aquí? Yunho agarró el borde de
la encimera. Le había costado todo lo que tenía decirle que se fuera la noche
anterior. Dejarlo ir era lo correcto para Jaejoong. Ya le había hecho
suficiente daño. Pero, ¿y si no lo estaba dejando? ¿Y si Jaejoong era un hombre
de los que se quedan, incluso cuando la mierda era real? Podía estar esperando
por él.
¿Y si estaba
en su cama?
¿Jaejoong haría eso? Dios, si
lo encontraba en su cama, estaba perdido. Ido. Nunca tendría la fuerza para
resistirse a Jaejoong. El encanto de Jaejoong lo atraía tan fuerte y tan cerca
que estaba tentado a abandonar el recuerdo de su hermana.