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El Oportunista: Capítulo 7


Capítulo 7

 
El pasado

 

 
Conduje a un sombrío Karam a la clínica el sábado en la mañana como estaba programado. El día era apropiadamente deprimente y él miró fijamente por la ventana la mayor parte del viaje, haciendo un comentario de vez en cuando acerca de una tienda que pasábamos o un restaurante al que Yunho lo había llevado. Me estaba preguntando si él era capaz de hablar de cualquier otra cosa que no fuese Yunho cuando él señaló una valla publicitaria de Calvin Klein y dijo que Yunho era mucho más sexy que el hombre modelando la ropa interior. Me lo imaginé en sus bóxeres dando vueltas en la piscina y de repente me sentí mareado. Lo era. Asqueroso cabrón fecundador de novio.

La clínica era lujosa, definitivamente no uno de esos sombríos lugares dentro de la ciudad que está escondido en una tienda. Este era el lugar donde los niños ricos venían a deshacerse sus indiscreciones.

La sala de espera estaba llena de muebles de gran tamaño y arte enmarcado. Elegí un asiento en el rincón más alejado y me quedé mirando intensamente a un matero de macramé mientras Karam hablaba con la recepcionista. Él vino a sentarse a mi lado mientras llenaba un montón de formularios. El chirrido del lapicero sobre el papel era el único sonido en la sala. Antes de que la enfermera lo llevara a la parte de atrás, me miró con los ojos enormes y dijo:

El Oportunista: Capítulo 6


Capítulo 6
 
El pasado
 
 
— ¡No voy a meterme a la piscina! ¡Está helada!
—Es  noviembre, Jaejoong.  Hay  21  grados afuera. Además, es una piscina temperada. Se hombre.
Yunho andaba en sus bóxers en el agua turquesa de la piscina del campus. Estaba tratando de evitar mirar hacia sus músculos.
—No puedes manipularme para que entre a la piscina haciendo un comentario sexista—dije, inclinándome para salpicarle agua en la cara.
Él agarró mi muñeca antes de que tuviera tiempo de retirarme.
Nuestros ojos se encontraron.
—No —le advertí. Por un segundo no pensé que tuviera las agallas. Lo siguiente que supe, estaba cayendo de cabeza en el agua helada.
Salí jadeando por aire, mi pelo envuelto inapropiadamente alrededor de mi rostro. Yunho se alejó riéndose.

El Oportunista: Capítulo 5


Capítulo 5

 El presente

 
 
Tengo que parar de soñar despierto. He gastado demasiado tiempo pensando sobre el pasado y reviviendo cómo nos conocimos. Estoy repentinamente consciente que estoy sentado detrás de mi escritorio garabateando distraídamente en un documento que se supone que debería estar transcribiendo a máquina, y ésas horas han

El Oportunista: Capítulo 4


Capítulo 4

 
 

Pasado

Tenía miedo de él. Estaba jugando mejor que yo, arrancando todas mis armas de los dedos y haciéndome sentir como un tigre sin dientes. Mi solución fue esconderme en mi habitación hasta el miércoles para evitar un encuentro con él. Junsu me mantuvo vivo con burritos congelados y su alijo privado de Habas Cocidas. Leí Grandes Expectativas, que resultó ser realmente bueno. Googlee las reglas de basquetbol así podía entender completamente lo que había pasado cuando él fallo ese tiro.

El Oportunista: Capítulo 3

Capítulo 3


Pasado



El día que conocí a Jung Yunho el sol brilló un poco más en mi mundo. Fue durante ese momento insufrible del año en que los finales asoman, y todos los estudiantes  estaban  empezándose  a  verse  con  moretones  alrededor  de los ojos. Acababa de salir de una sesión de estudio, en la biblioteca, y encontré el cielo asediado por nubes de lluvia. Gimiendo, caminé rápidamente hacia mi dormitorio, maldiciendo por no haber traído una sombrilla. Estaba a medio camino cuando comenzó a lloviznar. Me refugié debajo de un árbol de sauce y fulminé con la mirada sus ramas como si las culpara por la lluvia. Fue ahí cuando se pavoneó como si estuviera borracho de cuán bien lucía.

El Oportunista: Capítulo 2

Capítulo 2



En algún momento durante el quinto grado, vi un asesinato/misterio en la televisión. El detective, con quien tenía un enamoramiento ridículo, era llamado Follagyn Beville. Un Jack el Destripador moderno tenía como objetivo prostitutas. Follagyn lo estaba cazando. Estaba interrogando a una prostituta de aspecto especialmente andrajoso, con el cabello rubio fibroso que estaba manchado negro en las raíces. Estaba acurrucada en un sofá color amarillo mostaza, sus labios chupando con avidez un cigarrillo. ¡Vaya, qué gran actriz! recuerdo que pensé. Ella debería como, ganar un Emmy por ser tan patética. Sostenía un vaso bajo en su mano, y tomaba rápidos sorbitos de whisky. Observé sus movimientos, con hambre por el drama, memorizando todo lo que hacía. Más tarde esa noche llené un vaso con hielo y Pepsi. Me tomé mi trago de nuevo en el alféizar y llevé un cigarrillo  imaginario a mis labios.
—Nadie me escucha —dije en voz baja de modo que mi aliento helara el vaso—. Este mundo... es frío. —Tomé un sorbo de Pepsi, asegurándome de que hacía repiquetear el hielo.
Una década y media más tarde y todavía tengo mi sentido de lo dramático. El día después de mi pleito con Yunho, un huracán arrasó la ciudad y me salvó de  tener que hacerme pasar por enfermo en el trabajo. Estoy en la cama, con mi cuerpo acurrucado posesivamente alrededor de una botella de vodka.
Alrededor del mediodía, ruedo de la cama y arrastro los pies hasta el baño. Todavía hay electricidad a pesar del huracán de categoría tres que está sacudiendo mis ventanas. Aprovecho la oportunidad de darme un baño de tina. Cuando me siento en  el agua humeante, reproduzco todo el asunto en mi mente por millonésima vez. Todo termina con, él me olvidó.
Mi pug, Pickles, se instala en mi alfombra de baño y me mira con cuidado. Ella es tan fea, sonrío.
— Yunho, Yunho, Yunho —lo digo para ver si todavía suena igual.
Él solía tener el extraño hábito de revertir nombres de las personas cuando los oía por primera vez. Yo era Aivilo y él era Belac. Pensé que era ridículo, pero eventualmente me encontré haciendo la misma cosa. Se convirtió en un código secreto que utilizábamos cuando chismeábamos.
Y ahora él no me recuerda. ¿Cómo podías olvidar a alguien que amabas, aunque le hiciera trizas el corazón? Vierto un poco de vodka en mi agua del baño. ¿Ahora cómo iba siquiera a sacarlo de mi cabeza? Podría convertir mi trabajo a tiempo completo el estar deprimido. Eso es lo que hacían los cantantes de música country. Podría ser un cantante de música country. Entono un par de versos de “Achey Breaky Heart” y tomo otro trago.

El chico que se escabulle ... Epílogo

Epílogo


5 años más tarde

Povs Yunho
Eché un vistazo a mi reloj y me quedé boquiabierto. Mierda, eran casi las dos y media.
—Pete, ¡tengo que irme! ¿Esto va a estar terminado o no? —grité a través de la otra habitación.
—Sí, jefe. Vete. Va a estar hecho, no te preocupes. Llámame cuando salgas y le daré los últimos retoques, ¿vale? ¡Y buena suerte! —gritó de vuelta.
—De acuerdo. Adiós, y gracias por hacer esto —dije mientras corría fuera del edificio y me metía en el coche.
Oh, mierda, ¡por favor no me dejes llegar tarde!
Me apresuré a la Universidad, presa del pánico, y corrí tan rápido como pude alrededor de la parte trasera hasta el campo. Faltaban diez para las tres ahora y estaba previsto que comenzara en diez minutos. Me deslicé entre la gente, buscándolos. Vi a Taemin de inmediato, estaba de pie en su silla, explorando la multitud. Señaló como un idiota cuando me vio y no pude evitar sonreír.

El chico que se escabulle.. Capítulo 23

Capítulo 23


Llamé a la puerta y contuve la respiración, esperando a que abriera. La puerta se abrió casi de inmediato. Allí estaba, el hombre que me hizo perder a mi bebé, el hombre que está haciendo que mi novio enfrente cargos por lesiones corporales graves. Su cara era un desastre. Él tenía razón; sin duda Yunho hizo un buen trabajo. Su nariz estaba vendada e hinchada, casi cada centímetro de su cara estaba rojo y con aspecto inflamado, y tenía dos horribles ojos morados. No podía dejar de estar un poco orgulloso de Yunho, sabía que no debería estarlo, pero mi chico era un tipo duro.

Él sonrió.

—Jaejoong, vamos adentro. ¿Cómo estás? —preguntó cortésmente.

¿Está bromeando? ¿Cómo estoy?

El chico que se escabulle... Capítulo 22

Capitulo 22


— ¿Eso es seguro? —preguntó Yunho, apretando mi mano con más fuerza.

El doctor asintió.

—Es la forma más segura. Podríamos dejar que se expulsara solo durante la siguiente semana aproximadamente, pero eso podría tener un alto riesgo de infección. Es mejor para Jaejoong si lo sacamos rápidamente.

Asentí. Quería que esto terminara; no quería estar sangrando abundantemente por una semana, especialmente si era así de doloroso todo el tiempo. Yunho me miró, esperando porque yo tomara la decisión.

—De acuerdo —murmuré, cerrando los ojos.

—De acuerdo, bien, iré y me aseguraré de que haya un quirófano libre. Es un proceso muy rápido. Volverás aquí después —afirmó el doctor, asintiendo hacia Yunho mientras se iba rápidamente.

El chico que se escabulle... Capítulo 21

Capítulo 21



Povs Yunho
Mierda, esto era malo. La primera cosa que disparó a través de mi cerebro era que necesitaba mantener a Changmin bajo control. Claro, yo quería matar a ese imbécil tanto como él, pero en serio necesitábamos tener cuidado. Si, literalmente, le saltábamos encima tan pronto como entrara, nos seríamos responsables, y le había prometido a su mamá que no le permitiría hacer eso. No dejaría que Changmin fuera a la cárcel por ese idiota, Ángel necesitaba de su hermano mayor, sobre todo ahora con el bebé en camino. La segunda cosa que surgió en mi mente era que necesitaba sacar a mi chico y mi bebé como el infierno fuera de aquí, ahora.
—Ángel, vamos, te llevaré a la mí a casa —declaré, agarrando su mano y tirando de él lejos de Changmin.
Jae arrancó su mano de la mía y me miró.
— ¡No voy a ninguna parte! No voy a dejarlos hacer esto, a ninguno de los dos. Ustedes no pueden darle una paliza, se meterán en problemas. ¡Estás siendo tan jodidamente estúpido! —gritó. Las lágrimas rodaban por su rostro mientras hablaba.

Thief: Capítulo 16

Capítulo 16 Presente   Dejo a Jaejoong en su oficina. En el camino hacia allí, apenas me dice dos palabras. Después de lo que acababa ...